El Colegio Mayor de Nuestra Señora es una Institución de educación formal, de carácter privado, propiedad de la Arquidiócesis de Manizales y que brinda el servicio público educativo en la jornada completa; autorizada legalmente por Ministerio de Educación Nacional, que ofrece una Educación Mixta (coeducación) en los ciclos de educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media académica y otorga el título de Bachiller Académico; según Resolución de aprobación No. 1991 de noviembre 10 de 2016.
Somos una Institución Educativa confesional y académica con metodologías flexibles de autoformación para el desarrollo de competencias en las ciencias exactas y el fortalecimiento permanente de valores.
Ser la Institución educativa, formadora de líderes idóneos que necesita la sociedad, capaces de transformar la realidad en función del bien común, la igualdad y el respeto por el otro; a la luz del evangelio y de los principios cristianos.
La vivencia cotidiana de la familia del COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA está inspirada primeramente a la luz del Evangelio, en el Magisterio de la Iglesia, en el auxilio constante de la Virgen María, Patrona del Colegio, en el significado de sus símbolos, Bandera, Himno y Escudo siendo además básicos los lineamientos dados por la Constitución Política, Ley 1098 de 2016 Código de la Infancia y la Adolescencia, Ley 1801 de 2016 Nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia, Decreto 2383 SRPA, Derechos del Niño, la Ley de la Juventud (Ley No. 375 del 4 de julio de 1997), la Ley General de Educación y la Ley 1620 sobre Convivencia Escolar del 15 de marzo de 2013 y como fundamentación específica la metodolagía de Aprender a educarse, a ser y obrar, a emprender y trascender.
Para la humanización de estos principios, el Colegio tiene como norma general el sano equilibrio entre la razón y fe, entre ciencia, tecnología y dignidad humana.
Cada integrante debe encaminarse hacia la trascendencia, en actitud creativa, en anhelo constante de superación, con gran sentido de pertenencia a esta Casa de Formación, en plena y total apertura, con gran conciencia de tolerancia, respeto por el otro y una bien cimentada disciplina de trabajo y autocontrol, en auténtica actitud de autonomía, responsabilidad, autoformación permanente, gran capacidad de convivencia con DIOS, con sus semejantes y con la naturaleza.